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Notícias do Brasil: "Se a gravidez é um problema que dura só nove meses, o aborto é um problema que caminha a vida inteira com a mulher", declarou Damares Alves à imprensa após uma reunião com o Presidente eleito, em Brasília, capital do país.Pastora evangélica e advogada, a nova ministra salientou que o seu ministério não vai tratar do tema aborto e tratará apenas de assuntos relacionados com a vida.

Notícias de Espanha: Vox, a nova direita espanhola, passou o seu teste de fogo das urnas na Andaluzia. O partido que procura reagrupar os “verdadeiros conservadores” descontentes por anos de “traição” aos seus valores por parte do Partido Popular, elegeu 12 deputados e dele depende um eventual governo regional à direita, após a queda de um feudo dos socialistas, no poder na região há 40 anos.

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07 Dezembro 2018 às 00:36

"Gravidez é um problema que dura só nove meses", diz ministra de Bolsonaro

A futura ministra da pasta da Mulher, Família e Direitos Humanos no futuro Governo brasileiro, liderado por Jair Bolsonaro, afirmou na quinta-feira que a gravidez é "um problema que dura só nove meses", assumindo-se contra o aborto.

"Se a gravidez é um problema que dura só nove meses, o aborto é um problema que caminha a vida inteira com a mulher", declarou Damares Alves à imprensa após uma reunião com o Presidente eleito, em Brasília, capital do país.

Pastora evangélica e advogada, a nova ministra salientou que o seu ministério não vai tratar do tema aborto e tratará apenas de assuntos relacionados com a vida.

"Essa pasta não vai lidar com o tema aborto, vai lidar com a proteção de vida e não com morte", disse Dalamares Alves, segundo o "site" de notícias G1.

"Eu sou contra o aborto. Nenhuma mulher quer abortar. Elas chegam até ao aborto porque, possivelmente, não lhes foi dada nenhuma outra opção" considerou.

Indicada na quinta-feira para o Governo de Bolsonaro, Damares Alves torna-se na segunda mulher a integrar o executivo do Presidente eleito, depois de a deputada federal Tereza Cristina ficar com o Ministério da Agricultura.

Em março passado, Damares Alves, durante uma entrevista concedida ao "site" Expresso Nacional, declarou que a mulher "nasceu para ser mãe", aquele que é o seu "papel mais especial", defendendo ainda que se "preocupa com ausência da mulher de casa".

Damares Alves, que é também assessora do senador Magno Malta, informou que terá como uma das suas prioridades neste novo Governo "combater a violência", inclusive contra a comunidade LGBT (sigla para lésbicas, gays, bissexuais, travestis, transexuais ou transgénero).

"Se necessário, estarei nas ruas com as travestis, na porta das escolas com as crianças que são discriminadas", afirmou a nova ministra, acrescentando que apesar de "o tema LGBT ser muito delicado", mantém uma "boa relação" com os referidos movimentos.

As declarações da futura governante diferem das do Presidente eleito, que chegou mesmo a dizer que preferia que um filho seu morresse num acidente do que ser "gay".

Jair Bolsonato, ex-comandante do Exército, já definiu 21 dos 22 ministérios do seu executivo, faltando apenas anunciar o titular do Ministério do Meio Ambiente.

O Governo de Bolsonaro toma posse no próximo dia 1 de janeiro.

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Los cuatro pilares de VOX: no al aborto, sí a la familia, unidad de España, no a ETA

Ortega Lara y Santiago Abascal presentan el nuevo partido político que quiere engatusar a los desencantados con las políticas de Mariano Rajoy.

Espinosa de los Monteros, Ana Velasco, Abascal, Cristina Seguí, Ortega Lara, González Quirós, Vidal Abarca e Ignacio Camuñas (i-d) durante la presentación.

Autor

Ana I. Gracia

El partido político de José Antonio Ortega Lara y Santiago Abascal ya ha sido presentado en sociedad. Lo ha hecho en un acto que ha suscitado más interés entre la prensa que en la sociedad, a la que sus integrantes han pedido insistentemente una oportunidad. En el acto, en el que se han dado a conocer el logo oficial de la agrupación, la página web y su manifiesto fundacional, han quedado constancia los cuatro pilares fundamentales sobre los que pivotará VOX, el nuevo partido que quiere recoger el voto desencantado de la derecha: el derecho a la vida (no conciben el aborto en ningún supuesto); proteger a la familia; la unidad de España (no creen en el sistema autonómico) y no negociar "nunca" con ETA.

VOX pretende ser una formación de “centro-derecha, moralmente conservadora, económicamente liberal y moderada en sus planteamientos”. No quieren oír hablar de “pinzas” con otros pequeños partidos como el Ciutadans de Albert Rivera o UPyD de Rosa Díez. “Valoramos muy positivamente lo que han hecho, pero nosotros nacemos con otra convicción”, apostilló Abascal en una parte de la presentación.

Un congreso y unas primarias decidirán con qué candidato concurrirán a las europeas de mayo. Así lo ha confirmado el presidente del Comité Político provisional del partido, José Luis González Quirós, que confirmó la intención de los impulsores de irrumpir en el escenario europeo “con la intención de iniciar un camino en defensa de una democracia más real”. Ortega Lara ya ha descartado presentarse como cabeza de cartel.

El exministro Ignacio Camuñas añadió que “no es una operación coyuntural, sino un proyecto de largo aliento para airear la política española y conseguir que las demandas de los ciudadanos lleguen a las instituciones”. Por eso el siguiente reto para este equipo es irrumpir en las instituciones municipales y autonómicas en las elecciones de 2015, donde pretenden recoger el voto de los electores que en 2011 elevaron a Mariano Rajoy hasta la presidencia del Gobierno. "Nos dirigimos a todos aquellos ciudadanos que se sienten huérfanos electoralmente hablando por una política infectada de escándalos de corrupción y al servicio de intereses particulares y clientelares", ha añadido Abascal, que hasta el mes de noviembre era militante activo del Partido Popular.

Actuar "por España"

Por el camino, intentarán crear una nueva Ley Electoral y una nueva Ley de Partidos que garantice la transparencia y equidad de su financiación; promoverán la evolución del Estado de las autonomías hacia un estado unitario; quieren que la Justicia esté completamente despolitizada y apuestan por un sistema educativo que fomente las libertades, la excelencia y la disciplina.

Ortega Lara, el más aplaudido, el más fotografiado, el más esperado de la mañana, ha asegurado que se metía en este proyecto por pura convicción y por el “desengaño” que se ha llevado tanto del PSOE como del PP. “El día que mi hijo de 20 años me dijo: papá, mira cómo nos estáis dejando el país, me dije que tenía que actuar”. El ex funcionario de Prisiones ha apelado a los ciudadanos, mayores, adultos y jóvenes: "Yo me vi obligado a jugarme la vida por España, y hay veces en la vida que hay que arriesgar, por convicción, y por superar la crítica en la barra del bar o el mercado. Ha llegado la hora de que todos nos comprometamos más con España”.

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Vox y los católicos

www.alfayomega.es

Andalucía vivió el domingo una jornada electoral histórica, que puede determinar la llegada a la Junta de un partido diferente al PSOE y propició la aparición de un nuevo actor político, Vox, que defiende algunos postulados de la Iglesia católica –vida, familia, ideología de género…– pero que choca en otros como las migraciones

Lo que sucedió en Andalucía el pasado domingo es, objetivamente, histórico. Por varios motivos. Los dos gramdes partidos que tradicionalmente han acaparado gran parte de los votos cosecharon los peores resultados hasta la fecha; existe la posibilidad de que la Junta de Andalucía cambie de color político por primera vez en casi cuatro décadas, y ha irrumpido en el Parlamento andaluz una nueva fuerza, Vox, situada en el lado derecho del arco político y que ha seducido a casi 400.000 andaluces, no pocos de ellos católicos. Sin duda, ha sido la irrupción del partido político liderado por Santiago Abascal a nivel nacional, lo que ha acaparado la atención mediática.

No pocos medios han tildado al formación verde de «ultra», «ultraderecha», «xenófoba», «euroescéptica»… mientras sus militantes defienden que son un partido que tiene entre sus filas a Ortega Lara, que defiende la unidad de España, la familia o la vida. Lo cierto es que Vox ha puesto en los últimos meses un énfasis especial en la cuestión territorial a raíz del problema secesionista en Cataluña, como también lo ha hecho en materia migratoria, donde ha hablado de «invasión», «deportaciones» o de favorecer fundamentalmente la inmigración que provenga de América Latina. Quizá este último es uno de los puntos de mayor fricción de la formación con la postura de la Iglesia católica, que ha hecho una opción decidida por la hospitalidad y la acogida.

Pero hay otras cuestiones donde las posturas –quizá no se comparten los métodos– son cercanas. Por ejemplo, en materia de aborto, donde la postura de Vox no difiere mucho de la que mantiene la actual dirección del PP: a corto plazo, derogar la ley de plazos y volver a la de 1985. También están en contra de los vientres de alquiler o de la imposición de la ideología de género, batalla en la que la Iglesia parece haberse quedado sola en los últimos años.

Cuando nació, Vox integraba a diversas corrientes procedentes del PP: había gente de la Fundación para la Defensa de la Nación Española (Denaes), políticos desencantados, católicos nuevos en política, conservadores, liberales… Un amalgama que, según relata a este semanario un exmilitante de Vox y católico comprometido, saltó por los aires en las elecciones internas de Vox en septiembre de 2014, cuando Abascal se hizo con el control del partido sostenido por Denaes y con el altavoz de Hazte Oír.

Un importante cargo de una diócesis andaluza y sacerdote, que prefiere quedar en el anonimato, ve con «desconfianza» la irrupción de este partido en el sentido de que «es más que evidente que la Iglesia no se puede identificar con ninguna opción política». Y añade: «A nivel de calle sí es cierto que a un grupo de católicos les parece bien la opción de Vox, porque creen que van a defender los intereses de la Iglesia, pero la mayoría sabe que ningún partido cumple el ideario cristiano. En los ámbitos eclesiales no he percibido yo una propaganda abierta de Vox ni a favor de Vox, por lo menos en mi provincia».

Reconoce que ha sido una sorprendente el resultado de este partido y explica que su éxito no solo tiene que ver con el miedo o el rechazo a la inmigración, aunque en algunos lugares como Almería sí haya podido ser determinante: «Me parece que tiene que ver más con el cuestionamiento sistemático de la Transición, de los valores tradicionales y de las instituciones que los partidos de izquierda que apoyan al actual Gobierno socialista promueven. Tienen peso la dictadura de la ideología de género, la negación de un pasado común de España, lo que ha significado la Transición que se quiere dinamitar, y las concesiones a los nacionalismos por parte del gobierno de Pedro Sánchez, sobre todo a los catalanes».

Comparte la sorpresa por la irrupción de Vox un obispo que ve los acontecimientos desde una señera diócesis de la mitad norte de nuestro país. «Me sorprende Vox, pero no el descontento y el hastío del pueblo. Los partidos políticos que han gobernado y gobiernan no han respondido suficientemente a la corrupción ni a las demandas de los ciudadanos. Continúa la crisis en muchos ámbitos de la sociedad española y esto propicia la aparición de supuestos salvadores que en realidad terminan oprimiendo a la persona y conculcando sus derechos con promesas engañosas. Necesitamos líderes honestos que demuestren ser verdaderos servidores públicos; que no excluyen a nadie y trabajan por una convivencia en paz, en solidaridad y en libertad. Me inquieta que irrumpa con fuerza un partido que propone soluciones a los problemas sociales a costa de los más débiles».

El presidente de Vox, Santiago Abascal, aplaude a los militantes y simpatizantes de Vox que celebran los resultados en las elecciones andaluzas en Sevilla, el pasado 2 de diciembre. Foto: EFE/Rafa Alcaide

Fernando Díaz Abajo es sacerdote de Sevilla y consiliario de la HOAC, aunque habla a título personal: «El problema con Vox estriba en que casi todo el mundo firmaríamos muchas de las propuestas de su programa electoral –en el fondo, esto es el populismo–, igual que nunca firmaríamos otras si se detallaran los instrumentos para conseguirlas, que es lo que posibilita hacer una valoración del fondo y motivaciones de la propuesta». Le critica a este partido, por ejemplo, que lance afirmaciones gruesas sobre los inmigrantes, hablando del efecto llamada cuando «los datos demuestran hace tiempo de manera contundente que no existe ese efecto». «Es un ejemplo de cómo no es cierto lo que dicen de que su prioridad son las personas, pues no parten de sus necesidades. Su planteamiento de la cuestión es muy distante de los del Evangelio y de los principios y criterios de la Doctrina Social de la Iglesia», añade.

En este sentido, cree que la Iglesia de Andalucía «deberá estar atenta a no dejarse embarcar en esta deriva del miedo tan distante de la fe cristiana, y a no dejar de realizar su misión cercana a los pobres, como piedra de toque de su propia credibilidad».

Hasta el momento, la única voz oficial de la Iglesia que ha hecho un análisis de las elecciones ha sido el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, que publica este jueves su carta semanal sobre el tema y que ha adelantado a Alfa y Omega. «Me alegro de que esta sociedad andaluza haya sido capaz de dar un vuelco de este calibre, rompiendo una inercia casi imposible de superar. Andalucía se sitúa como pionera de un cambio social que esperamos en la sociedad española», escribe el prelado cordobés, sin mencionar concretamente a ningún partido.

Sí lanza un mensaje al actual Gobierno andaluz, que es a la vez análisis de las causas del resultado electoral: «No se puede estar contradiciendo la sensibilidad de un pueblo religioso y cristiano, un pueblo que pide respeto para sus tradiciones religiosas y está dispuesto a respetar a los demás. No se puede estar atacando la libertad religiosa impunemente, reclamando la propiedad pública de la mezquita-catedral de Córdoba con argucias que no se sostienen ni por parte de los que las montan. […] No se puede trocear España, sin que eso tenga un precio político. No se puede pretender eliminar el derecho de los padres a elegir la educación que quieren para sus hijos, introduciendo leyes de ingeniería social. No se puede eliminar la vida inocente al inicio o al final de la vida, y esperar que encima les voten. Los andaluces son sensibles a todo esto, y han querido decir en las urnas cuál es el futuro que quieren para ellos y para sus hijos».

Fernández hace también un llamamiento a los partidos que han obtenido la confianza de los electores de modo que «sepan gestionar bien el encargo de quienes los han votado» y les pide que huyan de «protagonismo personal o de partido» para apostar por la cultura del encuentro, del pacto y del consenso. «Sea cual sea la alianza, seguiremos recordándoles la necesidad de atender a los más pobres», concluye, al tiempo que cita alguno de estos colectivos más desfavorecidos: parados, jóvenes, no nacidos, ancianos, inmigrantes y familias.

Fran Otero